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Experimentos científicos demuestran cómo se interrelacionan los sentimientos, las emociones y los pensamientos en la creación de la realidad. En este gran documental, Gregg Braden nos habla sobre cómo estamos interconectados a través de las energías sutiles que nos rodean. También podemos hacernos una idea de cómo nos influyen los estímulos externos y cómo nos afecta el condicionamiento y la manipulación de los grandes medios de comunicación a nuestras vidas.

Ver LINK:
http://vimeo.com/10973489

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¿Qué sucede cuando dos personas cargadas de amor y compasión salen a la calle de la ciudad más cotrolada del mundo, cargadas con un megáfono y una cámara de vídeo?

Esto es lo que sucede….:-) Smile….smile…smile, estos son los momentos que nos hacen recuperar la esperanza en esta humanidad…

Fuente: TrinityaTierra

¿Tienes pasión por Despertar? Lo primero que debes darte cuenta es que estás en una prisión y la prisión se llama Mente. Esta cárcel donde estas, tiene dos candados, uno dentro, uno fuera. Una vez que sientes la pasión por salir de la cárcel, el candado interno se abre. ¿Quién abrirá el candado externo? Sí, acudiremos con dos pistolas y dinamitaremos ese candado, abriremos las puertas y te sacaremos.

El reproductor de DVD está ahí, la conexión está ahí, la fuente de alimentación está ahí. Todo está ahí. ¿Qué es lo que está equivocado? El reproductor de DVD es la mente, que está ahí. Entonces, cualquier cosa que contenga el DVD, es mostrado en el televisor. Así que las enseñanzas que te estamos dando llegaran a ser para ti una realidad. Les voy a dar las enseñanzas para que las escuches detenidamente, y entonces el sadhana, la práctica, te permitirá “cargarlas”en tu reproductor de DVD. Si se hace correctamente, cuando enciendas el interruptor todo habrá terminado. Quizás hoy mismo, puedas despertar. Hoy mismo, tú puedes llegar al despertar. Las personas se están despertando cada día en este momento. ¿Estás listo para iluminarte hoy? Así que a partir de ahora escucha cuidadosamente el DVD de las enseñanzas. Así que vamos con el DVD ahora, y entonces comenzaremos el proceso de carga.

La primera enseñanza: “tus pensamientos no son tus pensamientos”. La segunda enseñanza: “tu mente no es tu mente”. La tercera: “tu cuerpo no es tu cuerpo”, y la cuarta: “tu como persona es sólo un concepto”. Iremos por la quinta más tarde.
Si escuchas y comprendes correctamente, entonces nosotros seremos capaces de cargar el DVD. De otra manera no ocurrirá.

La Mente y los Pensamientos.

Por favor, recuerda que tus pensamientos han evolucionado durante milenios, durante miles de años tus pensamientos han evolucionado. Ellos no son tus pensamientos, ellos son muy muy complejos y han evolucionado durante milenios. Cualquier pensamiento que tengas ahora, ha estado ahí con tus antepasados y tus ancestros. Ningún pensamiento es nuevo. Tu cerebro es sólo una máquina de reprocesar. Por ejemplo, el cerebro toma una idea y la reprocesa. Toma muchas ideas y las reprocesa, diferentes permutaciones, diferentes combinaciones. El cerebro en sí no crea nada nuevo. Él toma y hace el reproceso, el reciclado. Los pensamientos son muy, muy antiguos. Todos los pensamientos, incluso los que llamamos pensamientos nuevos, son muy, muy antiguos. Están siendo reciclados por tu cerebro. Ahora, si miras a un hombre de la época medieval, sus pensamientos son muy similares. Si miras a un hombre de mucha edad, sus pensamientos son bastante similares. Tus pensamientos están ahí, como en una esfera de pensamientos. Ellos entran por ajna chakra (tercer ojo) y salen a través de lo que llamamos “bindu” (en la parte posterior de la cabeza). Eso es todo. Recibiendo y transmitiendo. Recibiendo, procesando y transmitiendo. Eso es lo que está pasando. Es la misma atmósfera. Han sido reciclados por milenios. Todos los animales comparten la misma atmósfera. Las plantas comparten lo mismo. Así, tú tomas oxígeno y expulsas dióxido de carbono. Las plantas toman el dióxido y dan oxígeno. Así que el aire sale de tu boca para alguien, el otro toma de ese aire, el aire va a alguna hormiga, un elefante y sale del elefante y va hacia una planta. Así, todo está siendo reciclado, como una atmósfera. Similarmente, hay un ambiente de pensamiento, una esfera de pensamiento. Los pensamientos están siendo continuamente reciclados. La máquina reprocesadora es el cerebro humano. Nosotros somos en realidad un organismo colectivo. Tus pensamientos no son, a partir de ahora, tus pensamientos.

Tu mente. Tu mente no es tu mente en absoluto. Esta mente es también muy, muy antigua, y hay sólo una mente. Cada mente en su centro tiene miedo. El núcleo de cada mente es el miedo. Quienquiera que seas, tú puedes ser el hombre más valiente del planeta o el peor del os cobardes, da igual, el miedo está en el núcleo de la mente. No hay cambio en absoluto. Todas las mentes se mueven del pasado a través del presente hacia el futuro. Todas las mentes están tratando de “llegar a ser”. La mente de todo el mundo está tratando de “llegar a ser”. Cada mente tiene comparación, tiene celos, envidia, enfado, y lujuria. Todo está ahí en la mente de todos. Así que sólo hay una mente. No es que tengas una mente diferente o alguien más tenga una mente diferente. Tu no puedes decir que esta es mi tuberculosis, o su tuberculosis. Es tan sólo “la tuberculosis”. Similarmente, la mente es una enfermedad. Todo el mundo está enfermo con la mente, y es la misma cosa. No es diferente en absoluto, el hombre antiguo también tenía la misma mente. No ha habido cambios con respecto a la mente. Es lo mismo. Algunos sonidos vienen de fuera, el hombre despierto no intenta escapar de eso. Cualquier sentido, como el olfato, como cualquiera, viene y va, viene y va. Él tan sólo lo experimenta. Nada es suyo. No se identifica.

Si uno dice: estos “son mis pensamientos”, entonces nosotros lo llamamos “aham-akhyam”, identificación falsa. ¿Por qué? Por causa de prajnaparadha, falta de inteligencia. Ahora, con la inteligencia despierta, verás que tu no eres eso. Está ahí, eso es todo. Ahora, ¿como es que vas a Ver tu mente? Digamos que tienes una mente de negocios. Tu mente continuará haciendo negocios a la manera en que hace negocios. Pero ahora tu verás que la mente es la que hace negocios. No es que Tu estás haciendo negocios. Tu observas a tu propia mente haciendo negocios. La única cosa es que hará negocios de manera mucho más eficaz ahora que antes. Porque cuando te identificas, estropeas las cosas. Cuando no te identificas se trata de una máquina hermosa, la mente trabaja a su manera. Está de manera natural haciendo negocios. Así que tu solo la ves funcionando. En tu discurso, estarás hablando. Tu verás como tu boca se mueve, los sonidos acuden. Todo está siendo controlado por la mente. Pero tu no eres la mente. Verás como el habla sucede automáticamente, sin que te involucres en absoluto. Se trata de una maravilla. Será algo maravilloso ocurriendo y lo verás ocurrir.

La Conciencia y el Cuerpo.

Sobre los movimientos del cuerpo, digamos que tienes que reparar tu auto o reparar una máquina.
Cualquier cosa mecánica que hagas, el cuerpo lo hace; digamos que jugar a tenis, todo muy, muy hermoso. Tu no sentirás que estás haciendo cosas. Todo está sucediendo automáticamente. El cuerpo está funcionando. Así que ves que los pensamientos están ocurriendo automáticamente, la mente está funcionando automáticamente, el habla funciona automáticamente. Todo el sistema está ocurriendo automáticamente. El cuerpo está funcionando automáticamente. En realidad, todo es automático. Ahora por ejemplo, podrías cuestionarte esto. Podrías decir: “yo he decidido mover mi mano”, pero hoy la ciencia está tan evolucionada que podemos observar al cerebro en tiempo real y momentos antes de que muevas la mano, el cerebro ha decidido mover la mano y justo antes de que la muevas te da la ilusión de que has decidido mover la mano. En realidad, tu no has jugado ahí ningún papel porque tú no estás ahí.

La verdad es que tú no estás ahí. El pensamiento de que tú estás ahí es una ilusión. El pensamiento es un acontecimiento. No hay pensador que piense. Es una ilusión. No hay un pensador llamado Alvaro que esté pensando. Sólo hay pensamiento. Justo como si dibujas un círculo, el centro cobra vida. El pensamiento crea la ilusión del pensador. No hay nadie ahí. Tan sólo el pensamiento está pasando. Así que todo es automático. Esa es la belleza entera de la vida. Así que está es la quinta enseñanza, todas las cosas son automáticas. Así que otra vez, tus pensamientos no son tus pensamientos, tu mente no es tu mente, tu cuerpo no es tu cuerpo, tu self (persona) es sólo un concepto. Eso es, tú como persona no existes. Todas las cosas son automáticas. Así es como un ser despierto, un ser iluminado Ve. Todas las cosas son automáticas. Él es sólo un mero testigo y está experimentando, eso es todo. Él no se identifica.

La Quinta Enseñanza: Todo ocurre Automáticamente.

La quinta enseñanza: tomemos a Alvaro otra vez, como un ejemplo, él no está iluminado, él no está despierto, él permanece en alguna gran carretera. Entonces ahí va un autobús y él dice: “ese bus es un bus rojo”, él hace un comentario. Entonces aparece la señorita Bella. Él ve a la señorita Bella y como se está marchando. Dos horas desde que la señorita Bella se marchó y todavía Alvaro está pensando en ella: “¿podría seguirla?”, “¿podría parar su vehículo?” , “¿podría encontrarla?” él la está siguiendo en sus pensamientos. Supongamos que Alvaro está despierto. Se trata de la misma carretera donde la señorita Bella está pasando. Hay un momento de excitación y la señorita Bella se aleja, y eso es todo. Está olvidado. Siguiente, hay un burro, igual atención al burro. El burro pasa de largo. Siguiente, viene un camello, la misma atención. Entonces viene un leopardo, la misma atención. Él no los sigue con el pensamiento porque ha parado de nombrar. Él no la llama señorita Bella o burro. La señorita Bella o el burro son lo mismo. Es la experiencia de la señorita Bella u otra experiencia, un burro, pues es igual una buena experiencia… eso es todo; ahí está la belleza de todo esto, de experiencia en experiencia. Sin identificarse, no seguir enganchado a nada. Eso ha terminado.
Así que vosotros rápidamente os daréis cuenta de que vuestros pensamientos no son vuestros pensamientos, vuestra mente no es vuestra mente, vuestro cuerpo no es vuestro cuerpo, que todas las cosas suceden automáticamente. Todo es automático. Así como la respiración es automática. La temperatura del cuerpo es automática. El sistema digestivo es automático. La circulación es automática. El pensamiento es automático. El habla es automático. Las acciones del cuerpo son automáticas. Es la misma cosa excepto que tú tienes una ilusión.

Pasión por Despertar.

Tu “self” es una ilusión. Esa es la cuarta enseñanza. Lo que te quiero decir es que no existes ahí para nada.

Lo siguiente es, que tienes que tener pasión por llegar al despertar. ¿Tienes la pasión para despertar? ¿Cuantos de vosotros quieren llegar al despertar? De lo que debes darte cuenta es que todos ustedes están en una prisión. Eso es lo que debes comprender muy claramente. Cual es el nombre de la prisión? LA MENTE. ¿Por qué? Porque tú no puedes experimentar nada. Igual que un hombre en prisión. ¿Puedes experimentar el mundo externo? Nada. Tu no puedes experimentar. Tu no puede respirar el aire fresco de fuera, tu no puede ver la luz de afuera. Nada. Esa es tu condición. Por ejemplo, tú no puedes experimentar un vaso de agua. Tú estás pensando. El momento en que comienzas a beber tú dices: “estoy sediento” o “esta es agua mineral”, o “coca- cola”, o cualquier otra cosa. Algún comentario harás sobre eso. O tu pensarás acerca de los comentarios del futbol y qué está pasando en el partido del mundial, o lo que ocurrió en la oficina. Algo sucederá. Tu mente no te permitirá experimentar el vaso de agua. Digamos que estás en tu descanso de la mañana con tu almuerzo, tú no estás disfrutándolo. Tú no puedes experimentarlo porque la mente no te lo permitirá. Mira la cara de tu mujer. Tú no puedes experimentar a tu mujer. Todas las imágenes vienen rápidamente. Los pensamientos vienen. La mente viene. Y esta mente es realmente vieja. Probablemente es vieja porque los la frescura de los pensamientos se han ido, las experiencias se ha ido. Tú no puedes experimentar a tu mujer, tú pronto te aburres, tú comienzas a mirar a otra mujer, o a esta o a aquella, y viceversa, la misma cosa. Tú no puedes mirar a tus propios hijos, excepto a través de la mente. Tu no puedes ver la belleza de tus hijos. Todo queda destrozado. Cuando vas por las carreteras, lo maravilloso de la gente que está pasando. La gente es hermosa, los árboles, los coches – pero nada que tu puedas experimentar. La mente no te lo permitirá. Así que no hay nada que puedas experimentar a causa de tu mente. Hubo un tiempo donde podías experimentar, cuando eras un niño pequeño. Lo has perdido. Ahora eso se ha ido. Ahora sois prisioneros de la mente, y la mente de la que te estoy hablando no es nada, salvo pasado. La mente es un flujo de pensamientos. Pensamientos del ayer. Es memoria, es muerte. No hay vida, no hay calidad de vida.

La vida es tan sólo vivir. Es la Presencia. Es el Presente. El pensamiento no puede tocar el presente. El pensamiento es medir. Mide las cosas. La Presencia o el presente es inmedible. No puede ser medido. El pensamiento no puede acercarse a eso, y en este momento te lo estás perdiendo en tu vida. Eso es lo que es la vida y en este momento vosotros sois personas muertas. Yo estoy en realidad viendo a personas muertas que piensan que están viviendo. De ninguna manera. Quizás si llegas al despertar esta tarde, tú vas a saber lo que es vivir.

Vivir es Experimentar

Debes darte cuenta de que estás prisioneros, no puedes experimentar nada. Lo que tú llamas experiencia es una experiencia alterada. No tiene nada que ver con lo que yo llamo “experiencia”. Así que estás en prisión.

¿Qué es tu vida? Es una mediocre, sin sentido, sin propósito, vida de significado artificial, con propósitos artificiales. La misma vida mecánica, cada día la misma rutina de levantarse y todas esas cosas que haces por la mañana, con el desayuno, quizás algunos ligeros cambios en el desayuno, entonces vas a la oficina, al colegio, o a la universidad, o esto o aquello. Hablas con algunos amigos y amigas y entonces ves la TV, hablas por el móvil, lees periódicos, la misma basura viene y va, viene y va. Entonces finalmente la misma pelea, algun conflicto, alguna pelea o alguna preocupación, preocupación sobre el pasado o el futuro, entonces vas a la cama e intentas dormir, tienes pesadillas y te levantas. Luego tienes diabetes, problemas de corazón, artritis. Todas esas cosas suceden y entonces finalmente mueres como una cucaracha. La misma cosa se repite, primero para ti, luego para tus niños, luego para tus nietos. Te mantienes enfrentándote con ello y un día mueres. Puedes tener un infarto o algo ocurre, entonces te has ido. Así que tu vida es mediocre, tan mediocre como que estás viviendo todo el tiempo en prisión.

¿Qué es la vida? Porque no tiene significado, te estás preguntando cosas como: ¿hay ahí un Dios? si hay un Dios, ¿quién lo ha creado? Si no hay dios, ¿como es que el universo fue creado? ¿cual es el propósito de la vida? ¿cual es el significado de la vida? Muchas cuestiones fundamentales y muchos libros y muchas respuestas.

Esta cárcel donde estas, tiene dos candados, uno dentro, uno fuera. Una vez que sientes la pasión por salir de la cárcel, sabiendo lo que es la cárcel y lo mediocre que es tu vida, el candado interno se abre. ¿Quién abrirá el candado externo? Sí, acudiremos con dos pistolas y dinamitaremos ese candado, abriremos las puertas y te sacaremos. Por primera vez te sacaremos de la mente. Entonces por primera vez sabrás lo que es respirar, lo que es comer, beber, lo que es mirar a tu pareja, tus niños, tus padres, tu casa, tu auto. Todo será muy, muy diferente. Por primera vez tú sabrás lo que es vivir, porque la mente se habrá ido. Con la mente fuera, tú estás fuera. Alvaro se ha ido. Ha terminado para Alvaro, con Alvaro fuera. Alvaro es el que pregunta: “¿está ahí dios?”, “¿cual es el propósito de la vida?”. Si el que pregunta se ha ido, las preguntas también se van. Con las preguntas fuera, todas las respuestas se van. Todas las respuestas son un montón de desperdicios. No significan nada. Tu has llevado todo eso en tu cabeza.

La mente, es un burro que estás llevando sobre tus hombros. ¿Qué es lo que veo cuando te miro? Veo un gran burro, un complejo burro que estás llevando sobre tus hombros y la gran cabeza del burro está descansando sobre tu pequeña cabeza, y tú vas por ahí así. Así de lastimosa es tu condición y lo más lastimoso es que no te das ni cuenta de que tu condición es lastimosa. Esa es tu vida, estás llevando un burro. Así que cuando despiertes, tu mismo arrojarás abajo el burro y todas tus preguntas y respuestas, y también todo lo que has leído. Se habrá ido porque ahora estarás viviendo. Si estás bebiendo un jugo de naranja, te preguntas “¿cómo sabe?”, si tú estas viviendo, te preguntas cosas como: “¿qué es la vida, el propósito de la vida, el significado de la vida?, ¿que es dios?, ¿quién es dios?”. ¡¡ Todas las cosas son Dios !! Tú estás viviendo y cuando estás viviendo todo eso ha terminado. Tú eres sólo testigo de la vida. Y todo está sucediendo automáticamente. Todo es hermoso, tu puedes jugar tenis de manera hermosa, tú puedes hacer todas las actividades, todo es lo mismo. Tu trabajo es el mismo, tu negocio es el mismo, la casa es la misma, la mujer es la misma, los niños son los mismos, pero ellos parecen diferentes porque ahora la mente no está interfiriendo.

Tú estás en el paraíso, exactamente en el paraíso. Así que ahora, ¿quién eres tú entonces? ¿Quién es Alvaro? ¿Quién es ahora, sin sus pensamientos, sin su cuerpo, sin su mente? Pobre Alvaro, lo ha perdido todo. El es totalmente pobre, él no tiene nada con él. ¿Quién es él entonces? Pobre Alvaro, ha perdido sus pensamientos, ha perdido su mente, ha perdido su cuerpo. Ha perdido todo el control. Todas las cosas son automáticas. Pero todavía tu estás diciendo: “Alvaro está viendo sus pensamientos, Alvaro está viendo su mente”. Ahora, Alvaro se ha ido. El concepto se ha ido porque él lo ha perdido todo. El no puede reclamar nada como suyo. Pero, él es testigo. A partir de ahora, Alvaro existe pero no como el Alvaro que existe. A partir de ahora Alvaro es Existencia, o SAT. Entonces Alvaro es capaz de Experimentarlo. Por eso que él necesita Conciencia.

Alvaro es Sat Chit Ananda

Primero que todo, Alvaro está existiendo ahí. Así que él es SAT. Él es existencia, no como un pequeño Alvaro, sino como Existencia. Entonces él es capaz de experimentar el árbol, el movimiento de las hojas. Las hojas se están meciendo y el universo entero se está moviendo para él. Él es CHIT. No hay traducción exacta para eso. Es Conciencia Inteligente. El es CHIT. Él es capaz de percibir. Ahora hay Existencia Inteligente para percibir. Y entonces eso es gran alegría, Ananda. Él no es nada salvo: Sat Chit Ananda.

¿Quién es Alvaro? Él es Existencia, Conciencia, Dicha. Pero palabras más exactas serían: Sat Chit Ananda. Nosotros usamos también “brahman”para expresar lo mismo cuando no tiene cualidades, al Brahman con cualidades lo llamamos “Parabrahma”. Así que no es nada salvo Sat Chit Ananda Parabrahma. El otro Alvaro se ha ido, él está muerto y se ha ido, ha acabado, ese Alvaro que se identificó así mismo con el pensamiento, con la mente y con el cuerpo. Él se ha ido. Ahora no hay Alvaro ahí, lo que hay ahí es Sat Chit Ananda Parabrahma.

Él está siendo testigo. Él está experimentando. Él está en felicidad. Él está en el presente. Él Es la Presencia. Él es AmmaBhagavan. Él es Dios en sí mismo. Eso es todo. Todo ha terminado. Cuando él es Dios en sí mismo, ¿se preguntaría si hay un dios, quién es dios, qué es dios?
Cuando Cristo estaba adorando a Dios, él estaba diciendo: “mi padre en el cielo”, pero más tarde que es lo que dijo Cristo? “yo y mi padre somos Uno”. Cualquier Dios que adores, por supuesto puedes ver aun Dios dentro y otro fuera. Esa es sólo la etapa inicial. Pero mientras crezcas, la más extraña de las paradojas es que cualquier Dios al que adores, tú llegarás a ser ese Dios. Esa es la paradoja de este universo y cada místico lo ha descubierto en su viaje místico. Tan sólo el lenguaje cambia más tarde.

Deben repetir lo que voy a decir durante 49 minutos. Ahora vamos a empezar con las enseñanzas del mukthi. Después les daré las enseñanzas que deben repetir detrás de mí.

Los pensamientos no son míos

La mente no es mía.

Este cuerpo no es mío.

Todas las cosas están ocurriendo automáticamente.

Hay pensamiento pero no pensador.

Hay visión pero no quién vea.

Hay escucha pero no quien escuche.

Hay acción pero no quien haga.

No hay persona ahí en absoluto.

Ahora nos estamos moviendo en el proceso mukti principal. Yo repetiré el mukthi mantra durante 3 veces, después de esto tú podrás cantarlo sin interrupción por los próximos 49 minutos. El secreto es que debeis hacerlo todos juntos en una sola voz sin interrupción. Lo que ocurre es que hay cambios que suceden en el cerebro y a causa de esto el mukthi mantra entra en la conciencia y la conciencia debe llegar a darse cuenta del mukthi mantra. Entonces el deeksha toma posesión y trae el cambio psicológico en el cerebro, y así llegas a ser mukhta.

Ahora, ¿cómo sabes que has llegado a ser mukthas? Hay muchas maneras en que puedes saberlo, te daré un ejemplo muy sencillo. Digamos que hay una pareja ahí. Ellos irán a casa en unas dos horas más o menos, y digamos que el marido hiere a la mujer o la mujer hiere al marido y normalmente ese dolor permanece durante días o semanas, o incluso meses. Pero ahora tú notarás que el dolor desaparece en el minuto 31, sin que tengas que hacer nada, el dolor tan solo desaparecerá. Mientras continúas con la sadhana los siguientes días y semanas tú podrás volver a casa e irás notando como rápidamente este tiempo decrece a 25 minutos, 20, 10, y eventualmente a 5 minutos. Sin herida, sin dolor, sin sufrimiento por más de 5 minutos. Tan solo desaparecerá. Llegar a 5 minutos es bastante fácil. A partir de entonces, el tiempo decrece a 4, 3, 2, 1. Eso es ya más difícil. Entonces finalmente lo hace de 1 a 0. Esa es la parte más difícil. Pero si tu tienes pasión de ser sampuma jivan mukthas, o completamente iluminado, entonces en los siguientes meses tu llegarás a cero.

Cuando consigas llegar a cero, por supuesto disfrutarás de la gran iluminación. Pero la mayoría de vosotros conseguiréis los 5 minutos en las próximas semanas o incluso días. Qué ocurrirá entonces? La atmósfera completa en la familia cambiará: la relación entre marido y mujer, entre padres e hijos, tu y tus cuñados, suegro, tus parientes, tus amigos y todo eso.

Como consecuencia de este cambio de entorno, tú pronto notarás que en el mundo externo tus problemas financieros tenderán a desaparecer. Tus problemas de salud tenderán a desvanecerse. Tus problemas de negocios o cualquier otro problema que tengas, también tenderán a desaparecer por la simple razón de que esas cargas, ese sufrimiento, ese dolor, es lo que está en primera instancia causando todos esos problemas.

Los siguientes años van a ser años difíciles. Así que si llegáis a ser mukthas seréis capaces de manejar sin apenas esfuerzo estos tiempos difíciles.

Repetiré ahora el mukthi mantra 3 veces, después de lo cual podéis comenzar a cantar. Estaré en la pantalla por un minuto o dos entonces no estaré en la pantalla, pero Amma y yo estaremos completamente meditando y enfocados en ti. Después de 49 minutos Amma y yo vendremos y os daremos un Nayana Deeksha, después de esto tú alcanzarás una iluminación completa.

Yo soy Existencia, Conciencia, Dicha.

Conferencia de Amma y Bhagavan 6 de Junio. Edición Propia.

Bhagavan, el florecimiento de nuestro corazón

Conjuro, oración, programación neurolingüística… Ayer y hoy, la palabra y el pensamiento son valorados como poderosos instrumentos de transformación. La física cuántica demuestra día tras día que nuestra realidad se modifica al tiempo que programamos nuestro cerebro en planteamientos y expresiones positivas.

La palabra ha sido reverenciada en todos las culturas humanas. Tanto es así, que no existe una sola civilización humana en la que no exista una bella leyenda sobre su aparición, pues la capacidad de hablar es lo que nos diferencia de los animales. Así lo relatan los Dogones, tribu africana aislada durante siglos en la frontera de Malí y Burkina Fasso: “el Séptimo recibió pues el conocimiento de un verbo, no ya reservado a unos pocos, sino destinado a la totalidad de los hombres…. De esta manera podría aportar un progreso al mundo” (del libro de Marcel Griaule “Dios de agua”). Al otro lado del planeta, en los círculos de danzas sagradas aztecas, los participantes se pasan la palabra con la expresión “El es Dios”.

La “Palabra”, entendida como mensaje de Dios, se convirtió en la base de la religión y la magia transmitida por sacerdotes y magos en todas las culturas humanas: “Palabra de Dios: alabemos al Señor”, se dice en la santa misa. Ha sido y es, por tanto, el medio para realizar los mayores encantamientos: el conjuro y la oración… Lo sorprendente es que los últimos descubrimientos de la física cuántica repiten casi mágicamente gran parte de la sabiduría tenida como esotérica durante mucho tiempo: el pensamiento, a través de la palabra, es creador, es decir, es capaz de alterar la realidad.

En un conocido experimento conocido como “De los dos agujeros”, se comprobó que los deseos y las espectativas del científico influían en los resultados del mismo. En concreto, el profesor Anton Zeillinger, de la universidad de Viena, testificó que los átomos de la molécula de fullerano eran capaces de pasar por dos agujeros simultáneamente, un experimento que ha sido repetido con éxito en un gran número de ocasiones y convirtió la teoría de los “universos paralelos”, propuesta en su día por el médico de la Universidad de Princeton, Hugh Everett, en un asunto de la física, bajo el nombre de “superposición cuántica”. La idea es que la Realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades.

En otro conocido experimento con micropartículas, los físicos cuánticos comprobaron que las espectativas del científico influían en el comportamiento de una partícula: cuando observaba, la partícula actuaba como materia, mientras que cuando no lo hacía, aparecía como una onda. Se preguntarán cómo se sabía una cosa u otra si el investigador no estaba mirando: la respuesta es, mediante el registro del movimiento energético.

El efecto “Isaías”

Simultáneamente, pero en otro campo del saber tan alejado como la arqueología, la interpretación de los Manuscritos del Mar de Muerto hallados a mediados del siglo XX en Qumran ha venido a demostrar que los esenios, los “cristianos” originarios, tenían una manera diferente de orar a la actual. El investigador Greg Braden fue quien llamó “Efecto Isaías” a la manera de orar de los esenios, en referencia a uno de los rollos, atribuido a este profeta, el único que fue hallado intacto. En su libro, “El efecto Isaías: Decodificando la pérdida ciencia de la oración y la plegaria”, Braden afirma que la manera de orar de los esenios era muy diferente a la que los cristianos posteriores adoptarían. En lugar de pedir a Dios “algo”, los esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido, que se había realizado, una técnica muy utilizada actualmente en el ámbito del deporte de alta competición.

Esta regla, utilizada por la moderna “Programación Neuroligüística”, es utilizar el presente, y no el futuro, cuando se pretende conseguir algo, como si ya se hubiera cumplido, como si ya fuera realidad. Sin embargo, si nos atenemos a este conjuro recogido por Martín Sevilla, procedente del Atharveda III,23; ya era conocida por las hechiceras de la antigua India,. Este hechizo combatía la esterilidad: “Por lo que has resultado estéril/ eso hacemos desaparecer de ti/ eso ahora muy lejos de ti/ en otra parte lo dejamos/ Te hago capaz de tener hijos/ a tu matriz venga un niño/ consigue tú un hijo, mujer/ que te haga feliz/ y házle feliz tú a él”.

Algunos terapeutas de la Nueva Era, corriente espiritual ligada a la física cuántica, están empleando hoy esta técnica para curar enfermedades, visualizando el sistema inmunológico luchando, por ejemplo contra el cáncer. De momento, los resultados son, cuando menos, dudosos. No así, en el caso del fortalecimiento del sistema inmunológico o la respuesta al dolor, en donde sí se han obtenido resultados positivos. En concreto, un estudio conducido por Richard Davison, de la Universidad de Wisconsin, y el experto en budismo y meditación, John Kabat Zinn, inyectó vacunas para la gripe a un grupo de meditadores recién entrenados y a un grupo de no meditadores. Seguidamente, se midieron los niveles de anticuerpos en su sangre y sus sus actividades cerebrales para ver qué medida de la actividad mental se desplazaba del hemisferio derecho al izquierdo. El resultado fue que los meditadores no sólo tenían mayor cantidad de anticuerpos, tanto a las cuatro como a las ocho semanas después de inyectada la vacuna, sino que, además, las personas cuya actividad experimentaba mayor desplazamiento de uno a otro hemisferio, también habían creado más defensas. Kabat-Zinn propone que cuanto mejor sea la práctica de la técnica de meditación, su sistema inmune será más saludable.

La teoría, extraída de los experimentos de la física cuántica (ver cuadro) es que, cuando nos enfocamos en una de esas opciones, la hacemos Real. Y, al expresarla por medio del verbo, de la palabra, al exteriorizarla, ese pensamiento toma fuerza. Allí reside parte del poder del tradicional conjuro, algo que se utiliza en psicología deportiva: los corrillos de los jugadores de baloncesto o los ya clásicos de los All Blacks neozelandeses en el rugby antes de jugar tienen esa función, la creación a través del sentimiento.

Según Braden, los antiguos esenios usaron las cualidades del pensamiento, de la emoción y el sentimiento para describir cómo experimentamos la vida en este mundo. Los psicólogos y místicos ligados a la cuántica afirman hoy que la emoción es el sistema energético que nos hace avanzar en el mundo cada día a través del deseo; el sistema de energía no tiene un direccionamiento (es sólo una posibilidad) hasta que se encazua mediante el pensamiento. El pensamiento traduce el deseo en acción, ya sea del tipo negativo (“no soy capaz de hacerlo”, “va a salir mal”) como positivo (“me lo merezco”, “soy capaz”). Cuando el pensamiento adquiere emoción se convierte en sentimiento. La moderna física cuántica afirma que el sentimiento nos lleva a otro universo paralelo, a otra Realidad tanto para lo bueno (optimismo) como para lo malo (pesimismo).

Los tibetanos también han utilizado los cánticos y los mudras en sus plegarias para entrar en el sentimiento correcto antes de orar, eso sí, en el momento de la plegaria no exteriorizan ese estado, ha de ser interior, parecida técnica a la usada por los monjes cristianos. En otras religiones, sin embargo, como las africanas umbanda, candomblé o santería en las que los iniciados son poseídos por espíritus o las sectas evangélicas, ese sentimiento sí es expresado de manera desbocada. Según las teorías que estamos viendo, estarían en un nivel inferior en cuanto a su actividad, moviéndose más en la emoción que en el sentimiento.

La moderna técnica psicológica de la Programación Neuroligüística, hoy en boga en el mundo empresarial y del deporte, abunda en este mismo protocolo, afirmando que “con el lenguaje construimos nuestra realidad, al igual que con los programas mentales, con los cuales elaboramos nuestras estrategias y secuencias internas al llevar a cabo una tarea, operando de manera similar a un ordenador”. El psicólogo Jim Loehr fue uno de los primeros en utilizar algunas de estas técnicas en el mundo del deporte profesional. Concretamente, son famosos los vuelcos que experimentaron en sus carreras, tenistas como Ivan Lendl, Jim Courier o Martina Navratilova, al pasar por sus manos. A través del fortalecimiento de su mente, de la repetición de una serie de movimientos rituales y de los chillidos, tan usuales hoy en el mundo del tenis, conseguían un mejor desempeño en el golpeo de la pelota. Ese chillido es casi calcado al “kiai” que emiten los karatekas antes de realizar algunas de sus proezas, como partir bloques de ladrillos. Eduardo Padierna, cinturón negro de kárate, explica que el kiai “se utiliza para llevar la energía desde la base del estómago, el tercer chakra, enfocándola en el punto donde se está dando el golpe, a la vez que se suelta el aire. Digamos que intensifica un golpe final al aumentar tanto la energía que se canaliza como la concentración”.

Una de las técnicas más empleadas en la psicología deportiva es la de la visualización de lo que se quiere conseguir, algo muy característico de los movimientos rituales antes de saltar el listón en atletismo. Sin embargo, esto no es novedoso: las brujas de la India ya utilizaban esta técnica miles de años atrás, como se recoge en el libro “La India de ayer a hoy”, recopilado por el profesor Martin Sevilla. Este sirve para calmar un enfado: “Como la cuerda de un arco,/ Aflojo el enfado de tu corazón,/ Para que siendo acordes,/ Sigamos como amigos,/ Sigamos como amigos,/ Afloja tu enfado,/ Bajo una piedra que es pesada,/ Tiramos tu enfado” (Ath, VI, 42).

Las religiones orientales, de las que bebe en gran parte de la moderna psicología occidental a través de la gestalt y la psicología humanista, ya utilizaban hace milenios algunas de las técnicas hoy empleadas para mejorar el rendimiento. Entre ellas, el uso de un mantra o palabra repetida hasta que la mente quede embebido en el sonido, que produce un estado de fluidez, en cual, la creatividad fluye con facilidad. Algunos de los mejores discos de los Beatles nacieron de sus viajes a la India para meditar con el Maharishi, del cual fueron devotos, sobre todo, John Lennon y George Harrison (a Ringo Starr le aburría soberanamente).

Así pues, el poder de la oración, como el del conjuro (pues ambas técnicas son resultado de la misma lógica interna), reside en que visualicemos que lo que pedimos se ha cumplido y, al mismo tiempo, inhalemos la emoción y el sentimiento para que “entre” en nuestra realidad, “in-corporándola”. Estos son algunos de los conocimientos que tenían (y tienen) logias como los masones y los rosacruces, ligadas a los movimientos gnósticos y herméticos cuyos orígenes se remontan a Oriente Medio y Egipto.

Como publicamos en esta revista hace unos meses, el afamado Instituto Tecnológico de Massachussets ha demostrado, después de un larguísimo estudio con monjes tibetanos, que el ejercicio diario de la meditación genera nuevas conexiones neuronales, es decir, que la mente no sólo no envejece sino que es capaz de regenerarse con un adecuado sistema de “limpieza de archivos”.

Llevando más lejos este poder, desde hace décadas se han realizado diferentes experimentos utilizando la meditación para llevar la paz a áreas en conflicto sobre la base del conocimiento ancestral y los experimentos de la física cuántica ya comentados.

El psicólogo Dr. David Orme-Johnson, Director de Investigacion en el Instituto de la Ciencia, Tecnología y Política Publica (ICTPP) en la Universidad Maharishi de la Administracion en Fairfield, Iowa, EE.UU, afirma que la tensión colectiva de una sociedad es la suma de las tensiones de cada uno de los individuos. Cuando ésta aumenta, la violencia de una población humana también lo hace, expresada en la forma de tensiones territoriales, odios étnicos, nacionalistas, etc. Durante las décadas de los 80 y 90, los científicos del ICTP comprobaron que la tensión en el conflictivo Líbano disminuía cuando un grupo de 200 meditadores practicaban la meditación cerca de esa área, llegando a decrecer en un 70 por ciento. Según Orme Johnson, “esta investigacion científica ha usado la metodología estadística más avanzada y fuentes objetivas de información, incluyendo las estadísticas oficiales del gobierno y otras elaboradas por investigadores independientes”,

Pero, sin duda, el experimento más polémico de este tipo se realizó en el año 1993 en Washington DC, por aquel entonces, enfrascado en una ola de violencia como nunca se había conocido. Basándose en decenas de estudios previos, un artículo publicado en el Institute Social Research pronosticó que, si se reunía un grupo de cuatro mil meditadores, los crímenes en la ciudad se reducirían aproximadamente en un 20%. Esta suposición se sostenía sobre la existencia de un campo de conciencia colectivo o campo mórfico, en el que unas neuronas reunidas (unas mentes) pueden influir. El escéptico jefe de policía de Washington respondió que eso sólo ocurriría si, en mitad del verano, acontecía una nevada de medio metro (porque así la gente no saldría de casa). Las predicciones resultaron ser exactas, porque los crímenes, que incluían robos, asesinatos y violaciones, se redujeron en un 23%, siendo la probabilidad de que ello ocurriera de 2 entre mil millones. Tras estos espectaculares resultados, el jefe de policía apoyó la investigación.

David V. Edwards, profesor de gobierno en la Universidad de Austin (Tejas) afirmó: “se puede decir realistamente que el impacto potencial de esta investigacion excede la de cualquier otro programa existente de investigacion científica, social o psicológico. Ha superado una serie de pruebas estadísticas más amplias que la mayoría de las investigaciones cientificas en el campo de la resolución del conflicto. Esta obra y la teoría que la apoya merecen la consideracion más seria  por parte del mundo académico y los creadores de la política social”.

El método científico empleado fue tal que los escépticos sólo pudieron aducir en su contra acerca de las suposiciones sobre los conceptos en los que se basaba. Robert D. Duval,  profesor de ciencia política en la Universidad de Virginia Occidental, escribió en 1988: “Este artículo es de un valor dudoso para la investigacion científica de la política internacional porque sus principios básicos son sospechosos. Las suposiciones fundamentales de un ‘campo unificado’ y una ’conciencia colectiva’ no existen dentro del paradigma bajo que el cual la mayoria de nosotros opera”. Duval, sin embargo, admitió que “si aceptamos, solamente con el fin de discutirlo, que estos principios son razonables, entonces la investigación científica se conforma bastante bien a las normas científicas”.

Actualmente, la defensa a través de la meditación se ha convertido en objeto de estudio en el campo ¡militar! La revista norteamericana “Jane’s Defense Daily” publicó, en su edición inglesa, varios anuncios en este sentido y un representante de esta revista llegó a afirmar: “Nosotros no hemos tenido oportunidad de probar el sistema, pero los sistemas espirituales de defensa podrian ser la próxima generacion de armas”.

El Mayor Franklin M. Davis, practicante de la Meditación Trascendental y, anteriormente, comandante del Colegio de Guerra del ejército norteamericano, predijo en 1973 que el próximo siglo sería “el de la mente,” y que el programa de la Meditación Trascendental podría tener un lugar muy importante en esa epoca. Actualmente, la organización presidida por el Maharishi Mahesh Yogui, popularizador de esta técnica, se ha embarcado en un ambicioso proyecto: construir mil palacios de paz en todo el Planeta que ayudarían a resolver pacíficamente conflictos.

Cómo funcionan los conjuros

Lo que las brujas y hechiceras de todo el planeta han hecho durante milenios tenía que ver, en buena medida, con esta “tecnología” que hoy la ciencia cuántica redescubre y que también la Programación Neurolingústica (PNL) ha reinterpretado en muchos casos. El profesor Martín Sevilla Rodríguez, de la universidad de Oviedo, ha analizado con sumo rigor los encantamientos mágicos de la antigua India, encontrando valiosas reglas. Una es la de repetir una palabra o frase para expresar una orden o un deseo, algo que utiliza la propia iglesia católica en los rosarios.

En el Atharveda, se lee el siguiente encantamiento para detener una hemorragia: “Esas muchachas que van /las venas vestidas de rojo/ como hermanas sin hermanos,/ sin fuerza se detengan. /Detente la de abajo, /detente la de arriba, /Y detente tú, la del medio;/ si se detiene la más pequeña, /deténgase también el tubo grande…”. Este otro conjuro también tiene que ver con la repitición, en este caso, para hacer a un hombre impotente con la ayuda de una hierba: “Tú, la mejor de las plantas,/ eres nombrada, hierba,/ hazme hoy a este hombre,/ impotente, afeminado./ Hazlo impotente, afeminado,/ Haz también que se peine como una mujer,/ Después Indra con las dos piedras de prensar / Que sus huevos aplaste” /Ath, VI, 138).

Otra regla tiene que ver con la progresión o regresión numérica para expresar una totalidad o cantidad. Por ejemplo, este sortilegio para agotar la energía sexual de un hombre: “Si eres un toro, córrete, estás sin simiente; si eres dos toros, córrete, estás sin simiente; si eres tres….; si eres once, estarás seco” (Atharveda V,15). Esta técnica también opera con los múltiplos de números para expresar un número considerable, como éste para protegerse de los salteadores de caminos: “Esas víboras en la otra orilla/ tres veces siete con la piel desprendida/ con sus pieles nosotros/ tapamos los ojos/ del malvado salteador” (Atharveda, I, 27).

También es usual la descripción de las partes de un conjunto del cual se quiere conseguir algo. Éste, por ejemplo, que sirve para conseguir el amor de una mujer, se parece a alguna de las relajaciones del yoga, pero con fines muy distintos. “Desea mi cuerpo, mis pies/ desea mis ojos, desea mis muslos; /tus ojos, tu pelo, ansiosa,/ me sequen con tu deseo” (AT, VI, 9).

A donde no llega la programación neurolingüística es a la inclusión del elemento espacial, algo común a todas las religiones paganas ligadas a la tierra, que realizaban un saludo a las cuatro direcciones antes de cualquier oración. Veáse este conjuro para obtener protección: “Brihaspati nos guarde por el oeste/ y por el norte, por el sur, del malvado/ Indra por el este y por el medio/ nos haga espacio libre/ compañero para compañeros” (Ath, VII, 53).

Así pues, las brujas y brujos conocían algunos secretos, como la meditación y el poder de la palabra. Su míticas capacidades bien pudieran estar relacionadas con la visualización y un inusual poder de canalizar la emoción.

Cuadro 1: El fenómeno cinematográfico “What the bleep we know? (Qué carajo sabemos?)”

La compañía distrubuidora anuncia su estreno para esta primavera en España, pero es tal el interés que ha despertado que ya comienzan a circular copias piratas por Internet. Lo inusual de este filme, estrenado en el pasado festival de Sitges, viene dada por su temática y por su propio formato, que hace difícil, según los propios programadores de los festivales, “encuadrarlo en una sección determinada”.

Nacido en principio de un exitoso libro escrito por tres jóvenes, “What the bleep…” explica didácticamente lo que conoce la física cuántica sobre el cerebro. Para ello, sus creadores fusionan el documental clásico con el cine de ficción e, incluso, con la animación.

Eminentes físicos cuánticos y científicos de otras ramas explican las correspondencias entre los experimentos de la física cuántica y el poder del pensamiento, entrecruzada con un trama protagonizada por la actriz sordomuda Marlen Matlin (oscar por “Hijos de un dios menor”). A lo largo del metraje, se explica con todo lujo de detalles cómo una persona crea su propia Realidad desde el punto de vista biológico, desde la base de la elección de nuestro cerebro: “esto va a salir bien”-“esto va a salir mal”, que va creando las conexiones neuronales y la personalidad.

El documental llega a proponer una idea de Dios más cercana al animismo que a la concepción religiosa actual, un dios “cuántico” que impregna cada cosa y que no está fuera, sino dentro de cada uno, al tiempo que hace que nos preguntemos por la idea misma de la Realidad y las posibilidades de rehacer nuestro pasado y construir nuestro futuro.

Cuadro 2: El poder del pensamiento, comprobado por la ciencia

La ciencia médica también está encontrando continuas comprobaciones para la relación entre la Realidad y el pensamiento. El médico colombiano Jorge Carvajal, uno de los puntales de la medicina bioenergética, relató recientemente, en una de sus charlas, que una universidad norteamericana realizó un estudio para ver cómo influía lo que los estudiante pensaban sobre sí mismos en su porvenir. “Cuarenta años después, el resultado fue que los estudiantes que ven la vida como un vaso medio vacío tienen una morbimortalidad tres veces a cuatro mayor que los que ven la vida como un vaso medio lleno. Aquellos que tenían una imagen negativa de sí mismos, una imagen pesimista, frente a aquellos que ven la vida como un vaso medio vacío frente a aquellos que la ven medio lleno. Es el mismo vaso y la misma vida, pero esa es la diferencia”.

Carvajal explica de manera precisa cómo nuestro pensamiento influye en nuestra manera de encauzar la vida: “Nuestra memoria está llena de resentimientos, y de torturas, y de oscuridades, y de represiones, y todas esas memorias gravitan en nuestro presente. Pero si nosotros nos vamos a nuestra historia y rescatamos de ella las cosas dulces, las ternuras, entonces descubrimos que desde nuestro presente, podemos cambiar nuestro pasado, podemos modificar nuestra memoria y el sentido de lo que hemos vivido, porque la historia no está hecha de cosas muertas sino de elementos vivos, puedes regresar y darle nuevo significado a lo vivido y entonces sucede una magia: cambia su historia, y al cambiar su historia, cambias el impacto de tu historia sobre tu presente”.

Cuadro: Los experimentos de Massaru Emoto

Seguramente, es uno de los experimentos modernos más polémicos. El libro “La conciencia del agua” se ha convertido en uno de los tótems de los que creen en el poder de la mente.

Utilizando una cámara microscópica, el japonés fotografió diferentes moléculas de agua cristalizadas: aguas puras, contaminadas, de manantiales… encontrando que las primeras producían bellos cristales y las segundas, figuras desestructuradas. Después, probó a ponerle música clásica o death metal, encontrándose que las melodías armoniosas creaban cristales de bellos diseños, mientras que las agresivas, no alcanzaban a formar figuras. Más tarde, probó a a ponerle palabras como “amor, “te quiero” y “te odio” o “te mataré”: los resultados fueron absolutamente sorprendentes.

Frase de Albert Einstein: “no podemos resolver un problema con el mismo pensamiento que creó ese problema”.

La física moderna dice “tú si puedes”

Durante décadas, los poderes de la mente han sido cuestiones asociadas al mundo “esotérico”, cosas de locos. La mayor parte de la gente desconoce que la mecánica cuántica, es decir, el modelo teórico y práctico dominante hoy día en el ámbito de la ciencia, ha demostrado la interrelación entre el pensamiento y la realidad. Que cuando creemos que podemos, en realidad, podemos. Sorprendentes experimentos en los laboratorios más adelantados del mundo corroboran esta creencia.

El estudio sobre el cerebro ha avanzado mucho en las últimas décadas mediante las “tomografías”. Conectando electrodos a este órgano, se determina donde se produce cada una de las actividades de la mente. La fórmula es bien sencilla: se mide la actividad eléctrica mientras se produce una actividad mental, ya sea racional, como emocional, espiritual o sentimental y así se sabe a qué área corresponde esa facultad.

Estos experimentos en neurología han comprobado algo aparentemente descabellado: cuando vemos un determinado objeto aparece actividad en ciertas partes de nuestro cerebro… pero cuando se exhorta al sujeto a que cierre los ojos y lo imagine, la actividad cerebral es ¡idéntica! Entonces, si el cerebro refleja la misma actividad cuando “ve” que cuando “siente”, llega la gran pregunta: ¿cuál es la Realidad? “La solución es que el cerebro no hace diferencias entre lo que ve y lo que imagina porque las mismas redes neuronales están implicadas; para el cerebro, es tan real lo que ve como lo que siente”, afirma el bioquímico y doctor en medicina quiropráctica, Joe Dispenza en el libro “¿y tú qué sabes?”. En otras palabras, que fabricamos nuestra realidad desde la forma en que procesamos nuestras experiencias, es decir, mediante nuestras emociones.

La farmacia del cerebro

En un pequeño órgano llamado hipotálamo se fabrican las respuestas emocionales. Allí, en nuestro cerebro, se encuentra la mayor farmacia que existe, donde se crean unas partículas llamadas “péptidos”, pequeñas secuencias de aminoácidos que, combinadas, crean las neurohormonas o neuropéptidos. Ellas son las responsables de las emociones que sentimos diariamente. Según John Hagelin, profesor de física y director del Instituto para la ciencia, la tecnología y la política pública de la Universidad Maharishi, dedicado al desarrollo de teorías del campo unificado cuántico: “hay química para la rabia, para la felicidad, para el sufrimiento, la envidia…”

En el momento en que sentimos una determinada emoción, el hipotálamo descarga esos péptidos, liberándolos a través de la glándula pituitaria hasta la sangre, que conectará con las células que tienen esos receptores en el exterior. El cerebro actúa como una tormenta que descarga los pensamientos a través de la fisura sináptica. Nadie ha visto nunca un pensamiento, ni siquiera en los más avanzados laboratorios, pero lo que sí se ve es la tormenta eléctrica que provoca cada mentalismo, conectando las neuronas a través de las “fisuras sinápticas”.

Cada célula tiene miles de receptores rodeando su superficie, como abriéndose a esas experiencias emocionales. Candance Pert, poseedora de patentes sobre péptidos modificados y profesora en la universidad de medicina de Georgetown, lo explica así: “Cada célula es un pequeño hogar de conciencia. Una entrada de un neuropéptido en una célula equivale a una descarga de bioquímicos que pueden llegar a modificar el núcleo de la célula”.

Nuestro cerebro crea estos neuropéptidos y nuestras células son las que se acostumbran a “recibir” cada una de las emociones: ira, angustia, alegría, envidia, generosidad, pesimismo, optimismo… Al acostumbrarse a ellas, se crean hábitos de pensamiento. A través de los millones de terminaciones sinápticas, nuestro cerebro está continuamente recreándose; un pensamiento o emoción crea una nueva conexión, que se refuerza cuando pensamos o sentimos “algo” en repetidas ocasiones. Así es como una persona asocia una determinada situación con una emoción: una mala experiencia en un ascensor, como quedarse encerrado, puede hacer que el objeto “ascensor” se asocie al temor a quedarse encerrado. Si no se interrumpe esa asociación, nuestro cerebro podría relacionar ese pensamiento-objeto con esa emoción y reforzar esa conexión, conocida en el ámbito de la psicología como “fobia” o “miedo”.

Todos los hábitos y adicciones operan con la misma mecánica. Un miedo (a no dormir, a hablar en público, a enamorarse) puede hacer que recurramos a una pastilla, una droga o un tipo de pensamiento nocivo. El objetivo inconsciente es “engañar” a nuestras células con otra emoción diferente, generalmente, algo que nos excite, “distrayéndonos” del miedo. De esta manera, cada vez que volvamos a esa situación, el miedo nos conectará, inevitablemente, con la “solución”, es decir, con la adicción. Detrás de cada adicción (drogas, personas, bebida, juego, sexo, televisión) hay pues un miedo insertado en la memoria celular.

La buena noticia es que, en cuanto rompemos ese círculo vicioso, en cuanto quebramos esa conexión, el cerebro crea otro puente entre neuronas que es el “pasaje a la liberación”. Porque, como ha demostrado el Instituto Tecnológico de Massachussets en sus investigaciones con lamas budistas en estado de meditación, nuestro cerebro está permanentemente rehaciéndose, incluso, en la ancianidad. Por ello, se puede desaprender y reaprender nuevas formas de vivir las emociones.

Mente creadora

Los experimentos en el campo de las partículas elementales han llevado a los científicos a reconocer que la mente es capaz de crear. En palabras de Amit Goswani, profesor de física en la universidad de Oregón, el comportamiento de las micropartículas cambia dependiendo de lo que hace el observador: “cuando el observador mira, se comporta como una onda, cuando no lo hace, como una partícula”. Ello quiere decir que las expectativas del observador influyen en la Realidad de los laboratorios… y cada uno de nosotros está compuestos de millones de átomos.

Traducido al ámbito de la vida diaria, esto nos llevaría a que nuestra Realidad es, hasta cierto punto, producto de nuestras propias expectativas. Si una partícula (la mínima parte de materia que nos compone) puede comportarse como materia o como onda… Nosotros podemos hacer lo mismo.

La realidad molecular

Los sorprendentes experimentos del científico japonés Masaru Emoto con las moléculas de agua han abierto una increíble puerta a la posibilidad de que nuestra mente sea capaz de crear la Realidad. “Armado” de un potente microscopio electrónico con una diminuta cámara, Emoto fotografió las moléculas procedentes de aguas contaminadas y de manantial. Las metió en una cámara frigorífica para que se helaran y así, consiguió fotografiarlas. Lo que encontró fue que las aguas puras creaban cristales de una belleza inconmensurable, mientras que las sucias, sólo provocaban caos. Más tarde, procedió a colocar palabras como “Amor” o “Te odio”, encontrando un efecto similar: el amor provocaba formas moleculares bellas mientras que el odio, generaba caos.

Por último, probó a colocar música relajante, música folk y música thrash metal, con el resultado del caos que se pudieron ver en las fotografías.

La explicación biológica a este fenómeno es que los átomos que componen las moléculas (en este caso, los dos pequeños de Hidrógeno y uno grande de Oxígeno) se pueden ordenar de diferentes maneras: armoniosa o caóticamente. Si tenemos en cuenta que el 80% de nuestro cuerpo es agua, entenderemos cómo nuestras emociones, nuestras palabras y hasta la música que escuchamos, influyen en que nuestra realidad sea más o menos armoniosa. Nuestra estructura interna está reaccionando a todos los estímulos exteriores, reorganizando los átomos de las moléculas.

El valioso vacío atómico

Aunque ya los filósofos griegos especularon con su existencia, el átomo es una realidad científica desde principios de siglo XX. La física atómica dio paso a la teoría de la relatividad y de ahí, a la física cuántica. En las escuelas de todo el mundo se enseña hoy día que el átomo está compuesto de partículas de signo positivo (protones) y neutras (neutrones) en su núcleo y de signo negativo (electrones) girando a su alrededor. Su organización recuerda extraordinariamente a la del Universo, unos electrones (planetas) girando alrededor de un sol o núcleo (protones y neutrones). Lo que la mayoría desconocíamos es que la materia de la que se componen los átomos es prácticamente inexistente. En palabras de William Tyler, profesor emérito de ingeniería y ciencia de la materia en la universidad de Stanford, “la materia no es estática y predecible. Dentro de los átomos y moléculas, las partículas ocupan un lugar insignificante: el resto es vacío”.

En otras palabras, que el átomo no es una realidad terminada sino mucho más maleable de lo que pensábamos. El físico Amit Goswani es rotundo: “Heinsenberg, el codescubridor de la mecánica cuántica, fue muy claro al respecto; los átomos no son cosas, son TENDENCIAS. Así que, en lugar de pensar en átomos como cosas, tienes que pensar en posibilidades, posibilidades de la consciencia. La física cuántica solo calcula posibilidades, así que la pregunta viene rápidamente a nuestras mentes, ¿quién elige de entre esas posibilidades para que se produzca mi experiencia actual? La respuesta de la física cuántica es rotunda: La conciencia está envuelta, el observador no puede ser ignorado”.

¿Qué realidad prefieres?

El ya famoso experimento con la molécula de fullerano del doctor Anton Zeillinger, en la Universidad de Viena, testificó que los átomos de la molécula de fullerano (estructura atómica que tiene 60 átomos de cárbón) eran capaces de pasar por dos agujeros simultáneamente. Este experimento “de ciencia ficción” se realiza hoy día con normalidad en laboratorios de todo el mundo con partículas que han llegado a ser fotografiadas. La realidad de la bilocación, es decir, que “algo” pueda estar en dos lugares al mismo tiempo, es algo ya de dominio público, al menos en el ámbito de la ciencia más innovadora. Jeffrey Satinover, ex presidente de la fundación Jung de la universidad de Harvard y autor de libros como “El cerebro cuántico” y “El ser vacío”, lo explica así: “ahora mismo, puedes ver en numerosos laboratorios de Estados Unidos, objetos suficientemente grandes para el ojo humano, que están en dos lugares al mismo tiempo, e incluso se les puede sacar fotografías. Yo creo que mucha gente pensará que los científicos nos hemos vuelto locos, pero la realidad es así, y es algo que todavía no podemos explicar”.

Quizás porque algunos piensen que la gente “de a pie” no va a comprender estos experimentos, los científicos todavía no han conseguido alertar a la población de las magníficas implicaciones que eso conlleva para nuestras vidas, aunque las teorías anejas sí forman parte ya del dominio de la ciencia divulgativa.

Seguramente la teoría de los universos paralelos, origen de la de la “superposición cuántica”, es la que ha conseguido llegar mejor al gran público. Lo que viene a decir es que la Realidad es un número “n” de ondas que conviven en el espacio-tiempo como posibilidades, hasta que UNA se convierte en Real: eso será lo que vivimos. Somos nosotros quienes nos ocupamos, con nuestras elecciones y, sobre todo, con nuestros pensamientos (“yo sí puedo”, “yo no puedo”) de encerrarnos en una realidad limitada y negativa o en la consecución de aquellas cosas que soñamos. En otras palabras, la física moderna nos dice que podemos alcanzar todo aquello que ansiamos (dentro de ese abanico de posibilidades-ondas, claro).

En realidad, los descubrimientos de la física cuántica vienen siendo experimentados por seres humanos desde hace milenios, concretamente, en el ámbito de la espiritualidad. Según el investigador de los manuscritos del Mar Muerto, Greg Braden, los antiguos esenios (la comunidad espiritual a la que, dicen, perteneció Jesucristo) tenían una manera de orar muy diferente a la actual. En su libro “El efecto Isaías: descodificando la perdida ciencia de al oración y la plegaria”, Braden asegura que su manera de rezar era muy diferente a la que los cristianos adoptarían. En lugar de pedir a Dios “algo”, los esenios visualizaban que aquello que pedían ya se había cumplido, una técnica calcada de la que hoy se utiliza en el deporte de alta competición, sin ir más lejos. Seguramente, muchos han visto en los campeonatos de atletismo cómo los saltadores de altura o pértiga realizan ejercicios de simulación del salto: interiormente se visualizan a sí mismos, ni más ni menos que realizando la proeza. Esta técnica procede del ámbito de la psicología deportiva, que ha desarrollado técnicas a su vez recogidas del acervo de las filosofías orientales. La moderna Programación Neurolingüística, usada en el ámbito de la publicidad, las relaciones públicas y de la empresa en general, coincide en recurrir al tiempo presente y a la afirmación como vehículo para la consecución de los logros. La palabra sería un paso más adelante en la creación de la Realidad, por lo que tenemos que tener cuidado con aquello que decimos pues, de alguna manera, estamos atrayendo esa realidad.

La búsqueda científica del alma

En las últimas décadas, los experimentos en el campo de la neurología han ido encaminados a encontrar donde reside la conciencia. Fred Alan Wolf, doctor en física por la universidad UCLA, filósofo, conferenciante y escritor lo explica así en “¿Y tú qué sabes?” de la que se espera la segunda parte en pocos meses: “Los científicos hemos tratado de encontrar al observador, de encontrar la respuesta a quién está al mando del cerebro: sí, hemos ido a cada uno de los escondrijos del cerebro a encontrar el observador y no lo hemos hallado; no hemos encontrado a nadie dentro del cerebro, nadie en las regiones corticales del cerebro pero todos tenemos esa sensacion de ser el observador”. En palabras de este científico, las puertas para la existencia del alma están abiertas de par en par: “Sabemos lo que el observador hace pero no sabemos quién o qué cosa es el observador”.

Hoy recuperadas por la física cuántica, muchas de estas afirmaciones eran conocidas en la Antigüedad, como en el caso del “Catecismo de la química superior”, de Karl von Eckartshausen.

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Cuadro 1 Nuestro cerebro: un ordenador que procesa información

A cada segundo, en una vida como la moderna llena de estímulos: nos bombardean enormes cantidades de información. El cerebro solo procesa una mínima cantidad de ella: 400 mil millones de bits de información por segundo. Los estudios científicos han demostrado que sólo somos conscientes de 2.000 mil de esos bits, referidos al medio ambiente, el tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que consideramos la Realidad, es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que en realidad está ocurriendo. ¿Cómo se filtra toda esa información?

A través de nuestras creencias: El modelo de lo que creemos acerca del mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer en los mismos errores.

Cuadro 2: Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento

El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Según Joe Dispenza “si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza y se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe”. Así pues, aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la consciencia.

Cuadro 3: La mecánica de la erección

La mejor metáfora del pensamiento creador es el miembro masculino. Una sola fantasía sexual, es decir, un pensamiento erótico, es capaz de producir una erección, con toda la variedad de glándulas endocrinas y hormonas que participan en ello. Nada hay fuera de la mente del hombre pero, sin embargo, se produce un torbellino hormonal que desemboca en un hecho físico palpable. En el lado femenino, también el poder del pensamiento asociado al erotismo se convierte a menudo en hechos físicos, demostrando la capacidad del pensamiento para crear situaciones placenteras… o adictivas. Los más firmes defensores del poder de la visualización llegan a proponer que se puede obtener a través de ella casi todo lo que deseamos.